Nadie en Colombia menciona siquiera la palabra "cocaína", pero sin embargo, hay muchos que la consumen, es como si fuera una palabra prohibida.Yo diría que muchos la consumen, pero no lo dan a conocer a nadie, menos a un extranjero, como era mi caso; sin embargo hay síntomas que la delatan y que no pasan desapercibidos. Cuesta descubrir a un consumidor y la única forma de darse cuenta, es el cambio de conducta.
Recuerdo cuando fui admistrador de un Restaurante había contratado a un gran guitarrista y cantante. Lamentáblemente se puso a beber quedando en calidad de bulto antes de comenzar el espectáculo. Tomó tanto que le era imposible ponerse de pié y me vi en la obligación de indicarle a los garzones que lo retiraran de la mesa porque así no podría hacer su show.
-Don Bernardo, me dijo uno de ellos, no se preocupe, lo llevaremos al baño, lo peinaremos bien y quedará como nuevo.
-No sean huevones, si el pelotas no puede andar. Cuando lo laven bien, díganle que se vaya con su guitarra a otra parte.
-Está bien me respondió, pero se lo traeré de todas maneras para que lo vea.
-Eso sí que sería un milagro! le dije.
Ni siquiera habían transcurrido 5 minutos cuando aparecieron los garzones con el joven cantante en perfectas condiciones. Daba la impresión de que no había bebido ni
siquiera una gota de alcohol.Mientras hacía su show realmente espectacular, no dejaba de pensar en su cambio de personalidad, era realmente increíble. Y se me ocurrió algo.
Levanté la mano y apareció el jefe de garzones.
-Oye Juanito, le dije. Te pillé huevón(se la tiré por si acaso). -Apostaría que le diste coca al cantante, dime la verdad.
-¿Quiere probarla? Le va a gustar, me dijo sonriendo.
-No, le dije. No consumo huevadas.
Primera vez que tan abiertamente me ofrecían coca, recién después de dos años veía un consumidor que no me había ocultado su adicción.
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