sábado, 13 de junio de 2009

EL PROSTÍBULO DE LA JUANA.

Ya había hecho muy buenas amistades y como todos los recuerdos deben mantenerse vigentes, no podía eliminarlo de mis memorias (experiencia que seguramente nos marcó).
En cierta oportunidad cuatro grandes amigos nos reuníamos en un Restaurante
del centro, conversando sobre las mujeres al "son" de unas cervecitas las que nos fueron calentando los ánimos, hasta que llegó el momento en que alguien dijo:
muchachos, que les parece si para salir de la duda nos juntamos aquí mismo y programamos una salida a una" casa de niñas".
Manifesté que para eso había que averiguar a qué hora nos podrían atender ya que éramos menores de edad.
Al otro día ya estaba la respuesta.
Miren, la única hora disponible es a las 4 P.M. Hablé con la "cabrona"y manifestó que sólo nos atendía en la matiné porque así no corría ningún riesgo con los "pacos".
Al otro día llegamos puntualmente a la cita en el Restaurante. Uno de mis amigos llegó en un Plymouth como nuevo (era del tamaño de una carroza mortuoria) de un color verde (no te enojes R........) claro. Se trataba de saber quien era el mas "macho" de todos, quien "agarraba" la mejor mujer y cuantas veces lograba ..........
Doña Rosaura, la "cabrona", mandó a "Luchito", el fleto cabrón, a que le trajera el álbum de fotografías de las niñas. Contonéandose de manera exagerada trajo el esperado pedido dejándolo sobre la mesa.
A ver mijitos, tu primero, dijo indicándome a mi.
¿Cual de las niñas te gusta?
Miré tímidamente las imágenes y escogí una mujer de 25 años, muy hermosa, muy buena de todo y totalmente desnuda. Miré hacia atrás guiñándoles un ojo a mis amigos. Luego uno a uno se las fue mostrando. El resultado era de esperar, nos brillaban los ojos de alegría, al fin le veríamos " el ojo a la papa". Pensé que cara pondrían los amigos que no asistieron a esa cita.
Nuestra alegría duró muy poco cuando aparecieron La Rosa, La Juana, La Lucha y
La María. ¡ Qué desilución mas grande! Alguien le dijo, pero Rosaurita, y cuando llegan las niñas.
¡Cómo que cuando, ellas son las de las fotos, nosotros no engañamos a nadie!
Claro que estaban un poco mas jóvenes cuando se las tomaron.
La menor debe haber tenido 65 años, el resto un poco mas viejas.
La vieja nos había cobrado por adelantado y no había nada mas que aceptar para no perder el dinero pagado.
Rosaurita, nos permite conversar en privado, le dijimos.
Claro niñitos.
Nos juntamos en una pieza y copuchamos pero como no teníamos alternativa, tuvimos que aceptar.
Bueno les dije repartámonos y yo me quedo con La Rosa y cada cual eligió su pareja.
Una pieza nauseabunda, una cama que al primer "brinco" se caería. Una veterana con permanente y canas del año el ñauca, y debajo de ella una" bacinica" o "pelela" que tenía un aspecto de olla de aluminio muy golpeada, parecía que la habían agarrado a palos.
Se sacó la ropa maloliente que tenía mucho mas que un hoyo, los calzones que cabían dos personas y unas chancletas de un color desconocido.
La miraba atónito y muy nervioso y me invitó a desvestirme. Me dijo mijito rico hagamos el amor; no me salían las palabras y tímido que era, me sonó como una órden.
Me desvestí y me metí a la "hedionda cama", trató de hacerme reaccionar, me hizo todas las mariguancias de putas expertas, el tucán se me arremangó, parecía chincol y se relajó, no hubo forma de hacerlo reaccionar. Cuando se acercó mas a mi el tufo no lo soportaba. A todo esto la hora contratada ya se había cumplido y sin hacer nada. Me paré de la cama y empecé a vestirme, en ese momento, la veterana metió la mano derecha debajo de la cama y sacó su sagrada" bacinica",
se levantó la poca ropa y se echó una "meada torrencial", digo torrencial porque el ruido semejaba a una "granizada".
Nos despedimos de Rosaurita y nunca escuché algún comentario de mis amigos.
Sólo los escuché decir "NOS CAGARON".

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