

De vuelta de Panamá y ya en Cúcuta me enteré que el señor español (don José), el bueno para las pastas ( tallarines) y quien me había aconsejado en el Hotel Villa Antigua, había sido masacrado a tiros en la puerta de su casa cuando se disponía a ingresar su carro . Los encargados del "trabajo" fueron dos jóvenes quienes se movilizaban en moto. Esperaron muy cerca y cuando se bajaba a abrir el portón, aparecieron y lo acribillaron. Los asesinos premunidos de armas cortas (pistolas), con cascos de seguridad, en una moto negra y sin placa patente, cumplieron con su cometido. Como siempre, nadie vió ni escuchó nada, se presumió un ajuste de cuentas.
Recordé lo que me dijo cuando lo conocí....¡¡Acá en Colombia, no se pregunta, no se vé y tampoco se escucha nada !!
Pensé, gracias a Dios que le hice caso, porque cualquier comentario podría haberme traído funestas consecuencias a mi como a mi familia.
De su muerte, nunca mas se supo y todos se olvidaron, pero yo aún recuerdo sus acertados concejos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario