En cierta oportunidad en La Casa Del Arte, conocimos a una cantante Lírica de quien recuerdo solamente su nombre. Se llamaba Ruth, quién quedó fascinada con lo que hacíamos y nos ofreció conseguirnos un contrato en Santiago. En un principio no le creímos, pero antes de un mes nos escribió para que nuestro representante viajara a Santiago a firmar un contrato exclusivo con el Goyesca. Un local de fama internacional nos esperaba.
Lamentáblemente en esa época la gran mayoría de los integrantes estábamos preparando El Bachillerato (hoy P.S.U) y tuvimos que desistir de ese proyecto.
Pasó el tiempo, poco a poco comenzó a "desgranarse " el choclo y nuestros amigos emigraron lo que llevó a finalizar nuestras actuaciones.
¡Un gran conjunto había colgado los botines!
No hay comentarios:
Publicar un comentario